Solo en España

Conversación mantenida hace 10 minutos con alguien que acaba de reunirse con un cliente. El proyecto, a grandes rasgos, consiste en que desde el cliente, y una vez detalladas las necesidades de un proyecto (tantos folletos, tantos filostros, tantos poyaques), se soliciten presupuestos a una serie de proveedores.

Estos proveedores, a través de Internet, acceden al detalle del proyecto y rellenan los precios para cada uno de los elementos del mismo: 2.000 poyaques a 15 lerus/unidad, 1.500 filostros a 200 lerus/cuartoymitá, etc.

El gerente del cliente ha decidido que no. Que eso es complicarle la vida a los proveedores y que mejor seguir con el tradicional sistema de coger el teléfono y llamar a los susodichos. Como única mejora, admite que se puedan mandar emails pidiendo los presupuestos.

Este es el tipo de “mejoras” que sólo se toman en España.